MODENA
11 de julio de 2003

Continúa en los escenarios de plaza Roma y de la Academia, con el esperado éxito, el festival internacional.
Bandas, la música se llena de colores
Aplausos para la exhibición de las formaciones con los coros modeneses
Por Claudia Paparella

¿Es una ardua empresa traducir una banda militar, con su corolario de "chin pum chin pum" y el repertorio marcial y voluminoso, al rigor formal de un concierto? La historia del Festival Internacional de Bandas Militares aclara las dudas: en estos doce años han sido destruídos todos los estereotipos de la música para banda y de su ejecución aproximada, que es bien lejana de la peculiar sensibilidad de una verdadera orquesta.
La enésima desmentida ha llegado en el concierto del miércoles a la noche en el patio de honor del Palacio Ducal con tres formaciones en esta edición: la Banda del Distrito Militar de la Alta Austria, la de las Fuerzas Armadas Ucranianas y la Banda del Ejército Italiano se repartieron responsabilidades y honores con el maxi coro del Festival compuesto por los Coros Gazzotti, Puccini y Rossini.
Programa lleno de colores y de grandes resultados bajo el perfil estilístico, de difícil vigor pero de una excelente búsqueda expresiva, para nada caracterizado por una esclerótica explosión sonora.
Así ha sido para la formación de Linz con las suntuosas progresiones de "Fanfare and Flourishes" paráfrasis del tema más célebre del Te Deum de Charpentier.
Honorando, seguidamente, a los Strauss con "El Danubio azul" y con la "Marcha de Radetzky". Podio ideal para Franz Peter Bauer: director que ha adquirido experiencia en producir una gama tímbrica infinita manteniendo tiempos densos, y generosidad en regalarnos fuera del programa el vibrante "Nessun dorma".
Bastante más informales fueron en cambio los ucranianos, con el micro show en estilo "Ensayo de orquesta", seguido por la brillante ejecución de la obertura Tarass Bul'ba. Una curiosidad: el último de los tres directores, Maxym Kachan es este su segundo Festival después de haber participado en la edición de 5 años atrás en las filas de la Orquesta de la Academia moscovita.
Y llegamos a la amplia sección del operismo italiano de la Banda del Ejército: de la rara sinfonía de "Otello" rossiniano a la apoteosis de "La batalla de Legnano", de la atmósfera de fino abandono de los coros "Gerusalem" y "Va', pensiero" al brillo discontinuo de la Sinfonía de "Don Pasquale", los músicos han multiplicado los efectos dinámicos, colmándose de vigor en el Himno al Sol de "Iris" y en la suite de "Carmina Burana".
Fulvio Creux ha sin embargo contenido el espesor orquestal dejando surgir a los coros dirigidos por Francesco Saguatti con su reconocida lucidez, permitiendo un cuadro del conjunto suave y facetado. Dos obras italianas fuera de programa: la marcha "4 de Mayo" en honor al Jefe del Estado Mayor y el bis del "Va', pensiero" tímidamente entonado por el gran público asistente. Largos aplausos, y bien merecidos.

(Traducido por Marisa Russo)




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